Maldito Karma


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Maldito Karma
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: David Safier.
Editorial: Seix Barral.
Género: Ficción. Novela.
Páginas: 320.

Buena

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Camino al nirvana


Maldito Karma no es un ensayo metafísico acerca del budismo, y tampoco pretende serlo. Aun así, esta novela alemana se las rebusca para narrar, en clave de comedia, una aventura escatológica que además de divertir, ocasionalmente nos deja pensando.

No se trata de un libro extremadamente profundo ni mucho menos, pero Maldito Karma se compromete con un mensaje de vida, al tiempo que entretiene al lector con una trama original y personajes pintorescos. Es de rápida y fácil lectura, seguramente algo apresurada en el trámite narrativo, pero también lo suficientemente imprevisible como para uno se mantenga enganchado a medida que avanzan las páginas.

No será material a considerar para un premio Nobel y quizás no satisfaga a los lectores más puntillosos, pero esta pequeña novela, que a priori podría juzgársela como comercial y pretenciosa, es un grato paseo por los confusos alrededores de la vida, que además de hacernos reír, también nos invita a la catarsis.



1984

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1984
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: George Orwell.
Editorial: Destino.
Género: Ciencia ficción / Clásico.
Páginas: 368.

Muy buena

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Cualquier parecido con la realidad...



1984 es un clásico de la ciencia ficción distópica al que no le pasan los años. George Orwell, en su especulación literaria de un futuro no tan lejano a su tiempo, terminó no menos que dando forma a una enciclopedia político-social de los procesos autoritarios a los que se somete todo régimen dictatorial, independientemente de su ideología.

Sin distinción de izquierdas ni derechas, el autor construye un relato sólido y escalofriante alrededor de una hipótesis de civilización en la que las masas logran ser manipuladas hasta el límite de lo impensado. Es alucinante el nivel de detalle con el que Orwell desnuda el recetario sobre el cual se sostiene el poder en su mundo opresivo, al punto de parecer éste más un ensayo político del autoritarismo que un libro de ciencia ficción.
1984 es una descripción completa y detallada de los motivos irracionales que llevan a los partidos políticos a perpetuarse en el poder, fácilmente comparable con los regímenes de Hitler y Stalin, más recientemente con Corea del Norte o Cuba, y en otra escala, pero en las que pueden notarse ciertos puntos en común, Venezuela y en menor medida Argentina.

Orwell no sólo se ganó un lugar en los anales de la historia literaria con esta novela, sino que también supo componer una de las obras más introspectivas acerca de las alienaciones que sufren las sociedades sometidas por estados opresores.
1984 debería figurar como lectura obligatoria en todos y cada uno de los colegios secundarios del mundo entero. Es un clásico imprescindible, a nivel literario, claro, pero por sobre todas la cosas a nivel humano.




Cumbres borrascosas

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Cumbres borrascosas
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Emily Brontë.
Editorial: Debolsillo.
Género: Ficción / Novela / Clásico.
Páginas: 528.

Muy buena

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Las retorcidas profundidades de la humanidad



Cumbres borrascosas es una novela lúgubre y siniestra, que explora las profundidades instintivas del ser humano con asombroso detalle. No es un libro de terror ni de suspenso, y sin embargo, leerlo es una experiencia siempre inquietante y por momentos escalofriante.

Situada en un territorio inhóspito de la campiña inglesa, el argumento se circunscribe a narrar las desventuras por las que atraviesan dos familias vecinas con escasas coincidencias ideológicas a lo largo de dos generaciones. El odio, el rencor, la envidia y la venganza son los catalizadores más frecuentes de su trama, encarnados en personajes que escapan a los estereotipos y cuyas reacciones sorprenderán incluso a las mentes más perversas.

Cumbres borrascosas es casi un ensayo antropológico, que escarba visceralmente la esencia humana e indaga acerca de las consecuencias psicológicas que acarrean las viejas heridas. Es un relato sórdido y oscuro, que incomoda al lector con una versión poco compasiva de la vida en sociedad. Es una novela que no tiene paz y una joya de la ficción que ha vencido al tiempo.


Vivir afuera

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Vivir afuera
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Rodolfo Fogwill.
Editorial: El Ateneo.
Género: Ficción / Novela.
Páginas: 397.

Muy buena

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Mapa suburbano de la decadencia social argentina



Vivir afuera es una radiografía novelesca de la decadencia social argentina a fines de los 90', que si bien se circunscribe a Capital Federal y sus alrededores, podría tranquilamente extrapolarse a vastas regiones del país. Encarnada en varios protagonistas de diversos entornos sociales, edades y orígenes, esta novela explora la marginalidad desde muchos ángulos distintos, manteniendo un punto de contacto entre todos ellos. La droga, el sida, la prostitución, la religión, la corrupción y el robo como forma de vida son temas recurrentes y esenciales en sus cientos de páginas, hasta arribar a la conclusión.

Es muy interesante leer esta novela luego de 15 años de ser escrita, porque de alguna manera se remonta a los comienzos del notable retroceso social que la Argentina ha sufrido en las últimas dos décadas. La marginalidad, la falta de valores y esa tendencia exacerbada de supervivencia individualista -que cada vez subvalúa más la vida de los argentinos- encuentran en este libro una especie de génesis contemporánea, pero sin consideraciones políticas explícitas. Porque Fogwill describe pero no echa culpas, a diferencia de mucha literatura que suele encontrarse hoy en día con tono violento y acusador.

Drogarse, vivir del afane, prostituirse, transar y esquivarle el bulto a la parca sin que en verdad mucho importe: formas de vida de un país en decadencia. Vivir afuera no acusa, sino narra desde un pasado reciente. Podría decirse que también hace futurología del presente. ¿Dónde iremos a parar ahora que no hace falta leer un libro para explorar la marginalidad argentina, ahora que es evidente, visible y palpable? Sólo Dios sabe, porque lamentablemente, Fogwill ha muerto.



Chamamé

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Chamamé
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Leonardo Oyola.
Editorial: Salto de página.
Género: Ficción. Policial. Novela negra.
Páginas: 224.

Buena

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Western nacional y popular.



Incursión novelesca en un género poco usual en la literatura argentina.
Chamamé es un western urbano-rural ultra violento que narra las peripecias de dos delincuentes crónicos unidos por el destino y enfrentados por los vicios del oficio.

Leonardo Oyola logra momentos brillantes en esta novela, capítulos que sacuden al lector gracias a una prosa visceral e instintiva. Es un libro oscuro, inquietante e imprevisible, que triunfa en la caracterización de sus personajes y en la descripción de los ámbitos donde éstos se mueven. Sin embargo, quizás le falte un poco de sustancia argumental, una línea más sólida que ligue las secuencias narrativas y evite esa sensación de dispersión que se experimenta al leerse. Pero esto último no impide el disfrute de una novela que se lee rápido e intensamente.

Chamamé es una buena propuesta policial autóctona, única en su género a nivel nacional, y merece leerse sin lugar a dudas.


Velocidad de los jardines

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Velocidad de los jardines
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Eloy Tizón.
Editorial: Anagrama.
Género: Ficción / Cuentos.
Páginas: 142.

Bueno

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Narrativa lateral y críptica.



Hay libros largos que se leen rápido y libros cortos que se leen lento; hay textos que se procesan en forma interactiva, mientras se leen, y otros que obligan a una sinapsis tardía. Preguntarse qué significa que los jardines sean veloces es apenas un comienzo en este libro, porque básicamente de eso se trata: de preguntarse una y otra vez el significado de cada cuento.

Eloy Tizón es un escritor original, poseedor de una narrativa peculiar y creativa, que encuentra formas alternativas de exponer las ideas. La técnica no es un dato menor, porque la frescura literaria que aporta el autor es sin lugar a dudas condición suficiente para que el entretenimiento esté garantizado. Ahora bien, este alquimista de las palabras que logra combinarlas como ningún otro es también un escritor críptico que disfruta de esconder los mensajes, invitando al lector a la catarsis tardía. No hay sustancia inmediata en
Velocidad de los jardines, sino apenas evidencia, pistas superficiales de lo que el autor ha querido significar en su laberinto narrativo. Quienes quieran aferrarse a algo concreto o pretendan conclusiones expresas, deberán buscar en sus intelectos una versión que medianamente les satisfaga, dadas las premisas argumentales del autor.

Algunos lectores disfrutan de la exploración literaria, asumen el desafío de enterrarse en las entrañas de un relato y recorrerlo mentalmente hasta descifrar su secreto medular. Para ellos,
Velocidad de los jardines será una experiencia única. Para los demás, los que no tenemos paciencia, este libro de cuentos vale la pena dada la creatividad narrativa de su autor, que no es poco, pero tampoco mucho.



Los renglones torcidos de dios


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Los renglones torcidos de dios
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Torcuato Luca di Tena.
Editorial: Planeta.
Género: Ficción / Policial / Novela.
Páginas: 450.

Excelente

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Una locura de novela.



Los renglones torcidos de Dios es literalmente un libro de locos, pero no cualquier libro de locos, sino probablemente el mejor que se haya escrito en la historia de la literatura.

El primer atractivo de la novela es inapelable: su autor fingió estar loco y se internó en un psiquiátrico durante un par de semanas hasta ser descubierto, aunque demasiado tarde como para interrumpir la musa. El resultado de aquella audaz travesura es inmediato a los ojos del lector: Torcuato Luca di Tena describe el ámbito y sus protagonistas desde adentro, como si él mismo fuera por momentos un loco, y por momentos un psiquiatra. A mi saber, nunca jamás se ha desnudado la locura con tanto detalle y desde tantos ángulos distintos.

El insuperable contexto de la historia, sin embargo, no corona su excelencia, porque en una de esas raras y gratas coincidencias de la narrativa, resulta que
Los renglones torcidos de Dios es también un libro de locos en el sentido figurativo. Gracias a la pluma exquisita de este gran escritor español, la novela no muere en sólo una descripción de la locura, sino que nace allí. Los renglones torcidos de Dios no es un tratado acerca de la demencia, es una novela policial con una trama sagaz, protagonizada por una detective implacable y otra docena de personajes entrañables.

La novela negra ha encontrado en esta entrega quizás uno de sus mejores exponentes. Un argumento sólido, que mantiene al lector intrigado y confundido durante 450 páginas, le garantiza a los amantes del género el disfrute absoluto. El contexto que rodea los hechos es sin dudas insuperable y en ciertos pasajes desesperante. La locura en este relato se lee, se siente y se huele; tal vez, en algún que otro caso hasta incluso contagie, pero da gusto volverse loco leyendo un libro así.



El hombre en el castillo

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El hombre en el castillo
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Philip K. Dick
Editorial: Minotauro.
Género: Ciencia Ficción / Novela.
Páginas: 208.

Buena

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Qué sería del mundo si...



Philip K. Dick fue un escritor excéntrico, totalmente salido del molde, no sólo en su tiempo, sino también en la época actual. La torcida imaginación que tenía este muchacho y las formas de ver el mundo futuro seguramente fueron, son y serán la envidia y la inspiración creativa de cualquier aficionado a la ciencia ficción.

El hombre en el castillo sinceramente no es un libro apasionante en su desarrollo, pero la rareza y la excentricidad que rodean al relato lo hace sin dudas muy interesante. Es inevitable sumergirse en el mundo que propone el autor a medida que las páginas avanzan, no porque haya un hilo argumental intrigante, sino porque la historia transcurre bajo circunstancias radicalmente insospechadas, al extremo de la brillantez.

El hombre en el castillo se sitúa en EEUU, luego de que Hitler venciera la 2da guerra mundial y oriente conquistara occidente. Como si eso fuera poco, el protagonista de la novela es un enfermo lúdico que cree fervientemente que el destino está escrito en las páginas del I-Ching, y se remite a practicar la ancestral disciplina cada vez que debe tomar una decisión importante. Rara combinación. Entre consulta y consulta del I-Ching, los personajes principales se encaminan hacia el encuentro de un famoso escritor de ciencia ficción, que ha escrito la versión de un mundo en el que la 2da guerra mundial ha sido ganada por occidente.

Pensada detenidamente, la obra es un espejo bizarro que devuelve el reflejo invertido y futuro de la realidad. El autor se vuelca hacia la ciencia ficción especulativa, apelando sobre todo a un contexto altamente original y rico en detalles. También propone un juego constante de realidad-ficción, entreverando ambas dimensiones al punto de por momentos confundirlas. En algunos pasajes, de hecho, hasta pareciera que Dick se divierte desorientando al lector.

El fuerte de Philip K. Dick nunca fue escribir historias, sino crear mundos. Las páginas de este libro no esconden una revelación avasallante, pero atropellan la razón con la gran originalidad de su contexto. En mi caso, al terminar el libro, no pude evitar ir a comprarme el I-Ching por la enorme expectativa que la historia me había generado acerca de dicha cultura oriental. El hombre en el castillo quizás no sea un libro excelente, pero sí es una fuente casi inagotable de inspiración, como toda la obra de Dick.



La fiesta del chivo


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La fiesta del chivo
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Mario Vargas Llosa.
Editorial: Alfaguara.
Género: Novela / No ficción.
Páginas: 520.

Excelente

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La perfección de un género.


Truman Capote inventó con su novela “A sangre fría” un tipo de narrativa que hasta entonces era prácticamente inédita: la novela de no ficción. Vargas Llosa, muchos años después, con La fiesta del chivo supo demostrar hasta donde se podía llegar en el género.

La fiesta del chivo es una novela enorme, magnánima, casi increíble desde el punto de vista creativo. Cuesta imaginar la cantidad de años de trabajo que hay detrás de sus páginas, las horas y horas invertidas en investigación y el posterior esfuerzo narrativo para entramar la historia, que es donde verdaderamente el autor marca la diferencia. Truman Capote sabía narrar los hechos con lujo de detalle, esquematizando el argumento y ordenando las ideas, como eximio cronista que era. Vargas Llosa, en cambio, sabe ponerse en la piel de más de una docena de protagonistas y relatar los hechos desde cada uno de ellos, cambiando la perspectiva de acuerdo a sus personalidades, sus ideas y –sobre todo– sus sentimientos.

El “Chivo” Trujillo, para quienes no lo saben, fue un dictador latinoamericano que sometió a la República Dominicana durante tres décadas, hasta que finalmente fue ajusticiado por un grupo insurgente que planeó y ejecutó su muerte. La novela en cuestión relata la historia del asesinato de Trujillo desde una multiplicidad de ángulos envidiable, involucrando en la narración a una gran cantidad de personajes que van desde el propio Trujillo y sus colaboradores más cercanos, hasta los mismos integrantes del escuadrón subversivo que terminó liquidándolo.

En una obra impecable, el autor sabe reconstruir la realidad a través de datos históricos, pero también recurriendo a la ficción. El archivo y la creatividad entonces se fusionan en un híbrido exquisito de personajes reales e imaginarios que piensan, dialogan y en última instancia conspiran hacia una verdad irreprochable. El resultado final es idéntico en la novela y en la realidad; donde Vargas Llosa ha sabido comprometerse y lucirse, es en el trámite de narrar los hechos que han llevado a dicho desenlace.

La fiesta del chivo es un rompecabezas periodístico ensamblado perfectamente mediante la prosa, a veces ficticia, a veces real, pero siempre insuperable. Truman Capote, con su genial A sangre fría supo informarnos en forma detallada y precisa los hechos circundantes a un asesinato. Vargas Llosa fue más allá de la crónica, demostrando que a veces la literatura no sólo se lee, también se siente.


Los detectives salvajes

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Los detectives salvajes
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Roberto Bolaño.
Editorial: Anagrama.
Género: Ficción.
Páginas: 609.

Regular

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Crítica de una lectura inconclusa.


Borges, de quien no soy fanático ni mucho menos, solía recomendar a los lectores abandonar aquellos libros cuya lectura no resultara gratificante. Con los años fui comprendiendo lo que quiso decir. Muchas veces nos sentimos obligados a terminar obras clásicas e indiscutidas, o modernas y controversiales, por el mero hecho de satisfacer nuestro ego intelectual. Yo creo que Borges tenía razón. No existen las verdades literarias, como no existen las verdades en general; existen versiones, y conste que tampoco me gusta Nietzsche. No son muchos los libros que no he leído por completo, pero Los detectives salvajes es uno de ellos.

La novela está dividida en 3 partes. La primera sección, que se extiende durante más de 100 páginas, me pareció muy interesante. Roberto Bolaño supo componer una descripción compleja y entretenida del ambiente literario, y más particularmente de los poetas, quizás basándose en experiencias propias. Con sutil ironía, a través de personajes variados en edad, profesión y clase social, el autor ahonda en las excentricidades y el elitismo artístico a los que se ciñen los círculos literarios. Lo hace con una prosa magistral, simple y directa, aunque por momentos visceral y básica al extremo. Las alusiones al sexo se vuelven tan recurrentes y descriptivas, que el relato puede llegar a parecer rayano a la pornografía en ciertos pasajes.

La segunda sección es la que abandoné. El nudo del libro, en forma insospechada, de repente se vuelve una serie de fragmentos inconexos narrados literalmente a través de medio centenar de personajes. Relatos indescifrables, difíciles de relacionar entre sí, que cambian de narrador, geografía y contexto cada dos o tres páginas. Para cuando el lector llega a entender la mecánica que propone el autor, el hilo se ha extraviado en lo más oscuro de la memoria y la frustración es enorme. Es imposible concatenar los relatos de más de una docena de personajes, sobre todo cuando éstos divagan el 80% del tiempo, sin aportar sustancia al argumento. Las reminiscencias a Rayuela de Cortázar, o La casa verde de Vargas Llosa, son inevitables.

La tercera sección retoma exactamente donde termina la primera, regresando al estilo narrativo convencional, en total contraposición con el nudo. La conclusión de la novela es rápida, sin vueltas, y si bien no es tan rica literariamente como lo es la introducción, es entretenida.

Los detectives salvajes es una novela caótica en su desarrollo, que intenta relatar un hecho de forma versátil y original, pero termina agobiando al lector. Un tercio del libro es bueno e incorpora una excelente descripción del mundo literario desde una infinidad de aristas. El resto del libro, sin embargo, es confuso y extremadamente difícil de seguir, porque hallar la trama escondida en 55 relatos distintos durante 400 páginas se vuelve casi tan complicado como encontrar una aguja en un pajar. Esta obra tan renombrada de Roberto Bolaño aterriza sin escalas en mi biblioteca mitológica de lecturas inconclusas, junto a las mencionadas La casa verde, Rayuela y El ruido y la furia, de Faulkner. Definitivamente no es para mí.


La muerte en Venecia

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La muerte en Venecia
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Thomas Mann.
Editorial: Edhasa.
Género: Ficción. Clásico.
Páginas: 121.

Buena

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El verdadero amor en los tiempos del cólera.


La muerte en Venecia es un clásico que en su momento fue controversial, dadas ciertas connotaciones de índole sexual expuestas en el argumento, pero que entrado el siglo XXI sinceramente no sorprenderá a nadie que no sea un conservador ortodoxo. Provista de una prosa pomposa y simbólica, típica de la época, esta novela breve desarrolla una idea simple que se extiende durante algo más de un centenar de páginas a través de párrafos largos y sobrecargados, en los que es fácil perderse y continuar leyendo mientras se piensa en cualquier otra cosa; y todo esto, sin perder el hilo del relato.

Lo que sucede con este tipo de clásicos es que al principio impactan con su prosa impecable, exquisita y milimétrica, pero con el correr de las páginas empalagan al lector, que termina rogando por un milagro argumental que lo rescate del ostracismo. La muerte en Venecia tiene la ventaja de ser lo suficientemente corta para que no lleguemos a ese punto de hartazgo, y si bien Thomas Mann no es un gran economista de palabras, supo acotar la dimensión de la narración de acuerdo a las necesidades de su simple historia.

Es un libro de un simbolismo enorme, que trata temas íntimos y que seguramente tendrá una llegada radicalmente distinta en cada lector. A mí me ha gustado el escenario elegido y la sutil descripción que hace de la ciudad. Sin lugar a dudas, Venecia es así, hermosa pero hedionda, romántica y trágica a la vez. El amor y la peste conviven en esta novela como un híbrido indisociable, y no se me ocurre mejor lugar que Venecia para narrar un hecho así. Leerla no es una experiencia sublime, pero aun así es una propuesta interesante, que deja pensando.


La sombra del viento

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La sombra del viento
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Carlos Ruiz Zafón.
Editorial: Planeta.
Género: Ficción / Misterio.
Páginas: 565.

Muy buena

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Literatura pochoclera de calidad.


La sombra del viento es comparable con esas mega producciones de Hollywood en las que hay multiplicidad de géneros. Me refiero al tipo de películas que apuestan por diferentes variantes argumentales al mismo tiempo y salen airosas. Esta novela no será una película, pero posee ritmo cinematográfico y si algo hace bien es entretener de principio a fin, cada vez con mayor intensidad.

Difícil definir con exactitud su género. Comienza como una aventura, predomina el misterio, pero está plagada de comedia y drama. No es una propuesta común, porque si bien pareciera ser una novela comercial, su calidad es verdaderamente notable. Consta de una trama compleja e intrigante, pero sin lugar a dudas el sello distintivo está en la construcción del relato, que es brillante. Hay un gran trabajo en el armado de los personajes y la forma en que interactúan entre sí, pero por sobre todas las cosas, lo que mejor hace este libro es cumplir con lo que promete. Las expectativas que generan la introducción y el nudo de la historia encuentran justicia en el desenlace, y no habrá lector que termine defraudado.

La novela no es perfecta y tiene su vicios. En lo personal, creo que por momentos hay abuso de barroquismo; las descripciones terminan sonando demasiado sobrecargadas y hasta cursis. Esto último es un condimento típico de la novela gótica española, país en el que Lovecraft tiene fervientes seguidores. Lo segundo a criticar, aunque moderadamente, son los diálogos, que por momentos son muy buenos y por momentos demasiado arrebatados e irreales –en particular, entre extraños que entran en confianza muy rápido–, como si el autor quisiera apresurar el curso de la trama a través de ellos.

Las críticas que yo pueda hacerle a esta novela son apenas triviales. Las razones por las cuales creo que no es excelente están seguramente sugestionadas por mi gusto y estilo literario. Lo cierto es que La sombra del viento atrapa al lector desde las primeras páginas y no lo suelta hasta el punto final. Con el correr de las páginas, los protagonistas dejan de ser meros personajes ficticios y se convierten en conocidos, amigos, y hasta enemigos íntimos. Un libro que logra semejante proeza, no puede ser menos que muy bueno.


Ciudad santa

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Ciudad santa
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Guillermo Orsi.
Editorial: Almuzara.
Género: Novela negra. Policial.
Páginas: 320.

Regular

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Policial argentino en castellano neutro.


Ciudad Santa es una novela con un error imperdonable: la adaptación del lunfardo. En una historia que sucede en Buenos Aires, donde los personajes protagónicos se enmarcan dentro de los estereotipos porteños, no pueden hablarse de tú. No conozco ciudadano rioplatense que hable como un centroamericano o sudamericano del norte, y desde el vamos, este detalle le quita mucho encanto al libro, porque disminuye radicalmente la credibilidad de la historia.

Así arrancamos. Policías que piensan como argentinos pero al leerlos suenan peruanos, colombianos o venezolanos. No creo que Guillermo Orsi haya escrito la novela así, sino que seguramente la editorial ha adaptado el lenguaje para el público español, lo que sinceramente termina siendo no sólo una lástima, sino también la ruina de una obra que podría haber dado para más.

Por lo demás, Ciudad Santa cumple pero nunca deslumbra. Si el lector finalmente acepta el hecho de que está leyendo la versión castellanizada neutra de un policial argentino, la trama que plantea la novela es entretenida y de rápida lectura, aunque no excepcional. Está plagada de personajes siniestros y confusos. Buenos que parecen malos, malos que parecen más malos de lo que son, y malísimos que no se ven venir. Hay acción, hay misterio y hay un argumento bien construido, aunque quizás apenas más pretencioso de lo que debiera ser.

Ciudad Santa es un policial argentino que pierde su verdadera identidad en el intento comercial de adaptarlo para un público más amplio. Los que saben vender libros, a veces no saben nada de qué se siente al leerlos. Ningún lector que compre un libro con expectativas de leer una novela negra que transcurre en las calles de Buenos Aires va estar contento con el resultado. Yo soy uno de ellos.

El sueño eterno

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El sueño eterno
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Raymond Chandler.
Editorial: Emecé.
Género: Novela negra. Policial.
Páginas: 264.

Regular

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El abuelo de la novela negra.


Como también sucede en el cine con las películas, en la literatura son pocos los libros que logran atravesar el umbral del tiempo y conservar el encanto que los supo hacer famosos. El arte evoluciona y la modernidad es un verdugo implacable para la mayoría de las piezas clásicas. El sueño eterno, lamentablemente, no es una excepción.

Raymond Chandler es considerado por muchos el padre de la novela policial, y no es para menos. En la década del 40’, cuando sus libros salieron a la luz, la sociedad vivía enfrascada en una irrealidad de tabúes y censuras que acotaba la visión del mundo. Este autor colaboró a romper el frasco, contando historias de crímenes que hasta entonces eran insospechados. Asesinos sanguinarios, detectives atrevidos, mujeres con intenciones tenebrosas y algún que otro escándalo sexual fue más que suficiente para llamar la atención de los lectores, que casi a mediados del siglo pasado comenzaban a despertar del sueño ultra-conservador americano.

Entrado el siglo XXI, Chandler pasó de ser más bien el abuelo de la novela negra, y como todo abuelo, sus historias sufren el destiñe de los años. El sueño eterno ya no sorprende, y si bien entretiene, en la literatura contemporánea pasa desapercibida entre miles de propuestas similares. Los personajes suenan acartonados, sus motivos vagos, y el héroe del relato es una figurita repetida. Claro, en su momento fue el primero, el modelo a seguir en la novela policial, pero hoy no llama la atención, simplemente porque lo han superado personalidades de la ficción extremadamente más complejas.

El sueño eterno es una novela de culto idolatrada por los nostálgicos. Quizás en el protocolo del buen lector sea una pieza obligatoria, sobre todo para los amantes de la novela policial. Yo no soy nostálgico, y si bien me encanta la novela policial, disto de ser un buen lector. He leído cosas mucho mejores. Seguramente todo empezó con Chandler, pero la evolución del género se ha devorado a quién lo inventó.


Papeles en el viento

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Papeles en el viento
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Eduardo Sacheri.
Editorial: Anagrama.
Género: Ficción.
Páginas: 432.

Buena

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Nostalgia barrial.


Papeles en el viento es una novela simple, que cuenta las peripecias de un grupo de amigos al que la muerte les arrebata un integrante, y súbitamente deben intervenir para rescatar la herencia de una pequeña niña que ha quedado huérfana de padre, y también de futuro. El Mono, luego de morir joven, deja a su hija en concepto de todo legado económico el pase de un jugador de fútbol venido a menos, y Fernando –su hermano– junto con dos amigos deciden intervenir antes de que sea demasiado tarde.

La premisa es entretenida, y también lo es el desarrollo del relato. Papeles en el viento no es un libro pretencioso ni mucho menos, es una historia conmovedora que apela a la nostalgia barrial, resaltando valores fundamentales como la amistad y la familia. En ese aspecto triunfa con creces, gracias al gran desarrollo de los personajes que lleva a cabo el autor, pero no hay mucho más contenido dentro de la novela, si es que en realidad hiciera falta.

Una historia divertida, que se lee rápido, con personajes entrañables y mucho folclore argentino, algo en lo que Sacheri es un experto. No es excepcional, pero es lo suficientemente buena como para mantener al lector contento.



El anatomista

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El anatomista
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Federico Andahazi.
Editorial: Planeta.
Género: Ficción.
Páginas: 240.

Muy buena

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El escandaloso renacimiento.


El anatomista es una novela con un atractivo inapelable: la controversia. Ya desde el tiempo en que comenzó a hacerse pública, cuando ganó el premio de la fundación Fortabat, la misma promotora (Amalita) decidió correrle el cuerpo y comunicar que ella no estaba de acuerdo con el fallo del jurado. Evidentemente, la falta de tabúes de Federico Andahazi y su notable irreverencia hacia el clero, dejaron a la legendaria aristócrata estupefacta, como a muchísimos otros.

Sin embargo, el escándalo no es el principal encanto de este magnífico libro. El anatomista es una historia peculiar dentro del Renacimiento, la versión imaginaria de la vida de quien redescubriera la sexualidad femenina, nada más y nada menos que hallando una parte fundamental –y hasta entonces desconocida– de su anatomía: el clítoris. Mateo Cólon, de quien poco y nada se sabe, fue un médico renacentista que proclamó haber incurrido en semejante hallazgo, y Federico Andahazi, aprovechando las circunstancias, fue quien inventó su biografía a través a un relato impecable.

El autor no ahorra en imaginación a la hora de construir la fábula. Con una trama sólida y muy bien narrada, Andahazi proyecta sus sospechas de una época implacable en materia religiosa y se despacha con una historia vibrante, en la que el protagonista debe debatirse entre el amor, la ciencia y los estrechos límites conservadores de la inquisición eclesiástica. El resultado es original, entretenido y por momentos visceral. Algunos fragmentos del libro revuelven las tripas y otros sonrojan, gracias a una prosa magistral que logra trasladar al lector a la época y la circunstancia.

De lectura rápida, dividida en capítulos cortos, si algo demuestra El anatomista es que lo bueno y breve es doblemente bueno. Nunca sabremos la verdadera historia de este ignoto médico italiano, y sinceramente no importa. La excepcional ficción de Andahazi pareciera ser más que suficiente.



Los living

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Los living
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Martín Caparrós.
Editorial: Anagrama.
Género: Ficción.
Páginas: 432.

Regular

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Tarda en llegar y al final no hay recompensa...

Cuando me enteré de que Martín Caparrós había ganado el premio Herralde de Novela me entusiasmé, porque se trata de un compatriota y porque el último galardón del evento en cuestión traía un antecedente intachable: la excelente novela de Antonio Ungar, “Tres ataúdes blancos”, una de las mejores que he leído en los últimos años. El entusiasmo duró aproximadamente 100 páginas, momento en que empecé a preocuparme porque luego de haber leído casi un cuarto de la obra, la historia no despegaba. Leí otras 100 y nada. Con tres cuartos de la novela ya a la izquierda del señalador perdí las esperanzas, hecho que no estuvo ni cercano a revertirse al alcanzar el final del libro.

En “Los living”, la introducción se estira hacia límites insospechados, donde el protagonista de la novela se despacha con la historia de su vida, narrando momentos aleatorios y aislados que no llegan a despertar del todo el interés del lector. En forma intercalada, el autor va mixturando los capítulos con conversaciones de otro tiempo, donde intervienen personajes en principio confusos y luego simplemente intrascendentes. Mientras mayormente divaga en un relato sospechado de inconducente, Caparrós va dosificando la otra información, la que el lector cree que llevará a una revelación gratificante, y que en realidad termina siendo tan sólo un tema de escaso y vago desarrollo. Ni siquiera en el epílogo, donde se describen a las apuradas algunos de los hechos en los que yo creí que esta novela iba ahondar, el argumento cobra contundencia.

“Los living” carece de sustancia, y a medida que avanzan las páginas, las esperanzas de que por fin comience a tejerse el hilo argumental van cediendo a una lenta e irreversible decepción. Al concluir, uno se pregunta, después de más de 400 páginas, por qué los personajes resultan superficiales, incluido el protagonista, cuando la novela mayormente se enfocó en ellos. La respuesta es fácil: muchas palabras, poco contenido. Me da la impresión de que Caparrós partió de una idea, una premisa muy interesante, pero no supo construir una historia a partir de la misma. Afortunadamente, el escritor está dotado de una prosa ágil –que a veces recuerda a Saramago, por su constante irreverencia a las convenciones propias de la literatura novelesca–, lo que permite que la obra sea leída con fluidez. Esto último no salva a “Los living”, pero por lo menos atenúa la frustración.



A sangre fría

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A sangre fría
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Truman Capote.
Editorial: Anagrama.
Género: Realidad novelada.
Páginas: 440.

Muy buena

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La invención de un género.

Truman Capote inventó un género que luego supo popularizarse en la literatura contemporánea: la realidad novelada, o novela de no ficción. Básicamente, se trata de contar una historia real como si fuera ficción a través de la construcción y desarrollo de una trama, en vez de remitirse en exclusiva a una crónica periodística.

Este género es muy interesante, aunque sin dudas requiere el doble de trabajo. La sola investigación periodística que llevó a cabo Capote, con la ayuda de Harper Lee (autora de Matar un Ruiseñor), fue material suficiente para que se hicieran dos películas en la última década. En un libro como éste, la veracidad de los hechos exige que el autor sea minucioso y ultra detallista en la recopilación de datos, lo que ya supone un proceso exhaustivo, que termina siendo sólo la primera parte del trabajo. Después hay que escribir el libro…

A sangre fría cuenta la historia de dos ex convictos que asesinaron a una familia de granjeros en Kansas, un suceso que conmovió a la opinión pública norteamericana a fines de la década del 50’. La novela tiene muchos atractivos, entre ellos la soberbia forma de diagramar y relatar los hechos por parte de Capote, que fue un gran escritor; pero lo más impactante, para mi gusto, fue conocer el perfil psicológico de los criminales. Un asesinato de esas características no puede explicarse fácilmente, y sin bien el hecho se consuma en una fracción segundo con apretar un gatillo, las causas que llevan a ese instante son extremadamente complejas. El escritor ahonda en esa complejidad, remontándose a la vida de ambos personajes y desarrollando aquellos escollos psicológicos que los define como tales.

La frase “la realidad supera la ficción” cobró más sentido que nunca cuando Truman Capote se decidió a escribir este libro. Literalmente, el autor noveló una realidad que supera a la ficción con creces.


El retrato de Dorian Gray

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El retrato de Dorian Gray
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Oscar Wilde.
Editorial: Edimat.
Género: Ficción.
Páginas: 312.

Regular

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Un clásico inmortal, aunque envejecido.

Dorian Gray es un personaje fascinante que con el tiempo se ha mitificado en la literatura fantástica. Este noble irlandés imperecedero, no sólo es inmortal en la prosa de Oscar Wilde, sino también en el inconsciente colectivo de los amantes de la ficción, lectores o no.

Para mí, si bien concuerdo con que Dorian Gray es un personaje sumamente interesante, el libro no lo es. Gran parte del aura gótica y aterradora que rodea al personaje de Wilde, como mencioné en el primer párrafo, proviene más del mito colectivo que de la novela misma. En los papeles, El retrato de Dorian Gray invierte más tiempo en describir los menesteres de la sociedad snob de la época –con el sarcasmo característico de Wilde–, que en desarrollar una trama interesante, y mucho menos terrorífica. Demasiadas páginas dedicadas a describir personajes masculinos a través de su belleza, y mujeres a partir de su carácter.

Este clásico es por momentos narcisista, por momentos crítico, pero casi nunca emocionante. Llegando al final, la trama se inclina en forma apresurada hacia un costado más oscuro, pero para el lector ya es tarde. Lo apasionante de Dorian Gray no se esconde en las páginas de su libro original, sino en la versión mejorada que los aficionados a la fantasía supieron construir.

Tres ataúdes blancos

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Tres ataúdes blancos
Reviewed by Marcelo Artal

Autor: Antonio Ungar.
Editorial: Anagrama.
Género: Ficción.
Páginas: 288.

Muy buena

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Brillante sátira de una triste realidad.

Miranda es una República ficticia de América Latina que nos recuerda no a uno, sino a muchos países del territorio. Su presidente, un dictador perpetuado en el poder a fuerza de corrupción y populismo, podría ser el reflejo en el espejo de una docena de personajes siniestros del pasado, y lamentablemente, también del presente. Ungar recurre a la ficción no por ser cobarde, sino para atacar a todos al mismo tiempo y despacharse con la ira necesaria que le demanda su prosa, haciendo de su obra, quizás, una de las críticas más mordaces y entretenidas que he leído sobre la compleja realidad política de Latinoamérica.

El protagonista del relato, un simple ciudadano signado por la mediocridad, que pasada la edad de la adultez aún vive con y de su padre, encuentra su misión en la vida al ser contratado para suplantar a un fallecido –y asombrosamente parecido– candidato a presidente con serias chances de ganar las siguientes elecciones y erradicar de una vez por todas el régimen dictatorial y autoritario al que se somete la nación. Lo que a priori luce como una aventura, termina siendo un viaje sin retorno a las oscuras profundidades de la política, en un país dominado por la mafia y la corrupción, donde no se reconocen límites ni escrúpulos.

“Tres ataúdes blancos” es una novela de suspenso entretenida, contundente y sagaz, con altísimas dosis de sarcasmo y un argumento que mantiene en vilo al lector hasta la última página. Antonio Ungar se luce con su técnica narrativa, en especial al final del libro, donde sorprende al lector con un recurso audaz y creativo. Una muy interesante propuesta que retrata la triste realidad de una región vapuleada por la infamia de unos cuantos que se han creído o se creen dioses.