La letra Indómita
 ×

La fiesta del chivo


portada-fiesta-chivo_med

Autor: Mario Vargas Llosa.
Editorial: Alfaguara.
Páginas: 520.

10/10 - Excelente

La perfección de un género.


Truman Capote inventó con su novela “A sangre fría” un tipo de narrativa que hasta entonces era prácticamente inédita: la novela de no ficción. Vargas Llosa, muchos años después, con La fiesta del chivo supo demostrar hasta donde se podía llegar en el género.

La fiesta del chivo es una novela enorme, magnánima, casi increíble desde el punto de vista creativo. Cuesta imaginar la cantidad de años de trabajo que hay detrás de sus páginas, las horas y horas invertidas en investigación y el posterior esfuerzo narrativo para entramar la historia, que es donde verdaderamente el autor marca la diferencia. Truman Capote sabía narrar los hechos con lujo de detalle, esquematizando el argumento y ordenando las ideas, como eximio cronista que era. Vargas Llosa, en cambio, sabe ponerse en la piel de más de una docena de protagonistas y relatar los hechos desde cada uno de ellos, cambiando la perspectiva de acuerdo a sus personalidades, sus ideas y –sobre todo– sus sentimientos.

El “Chivo” Trujillo, para quienes no lo saben, fue un dictador latinoamericano que sometió a la República Dominicana durante tres décadas, hasta que finalmente fue ajusticiado por un grupo insurgente que planeó y ejecutó su muerte. La novela en cuestión relata la historia del asesinato de Trujillo desde una multiplicidad de ángulos envidiable, involucrando en la narración a una gran cantidad de personajes que van desde el propio Trujillo y sus colaboradores más cercanos, hasta los mismos integrantes del escuadrón subversivo que terminó liquidándolo.

En una obra impecable, el autor sabe reconstruir la realidad a través de datos históricos, pero también recurriendo a la ficción. El archivo y la creatividad entonces se fusionan en un híbrido exquisito de personajes reales e imaginarios que piensan, dialogan y en última instancia conspiran hacia una verdad irreprochable. El resultado final es idéntico en la novela y en la realidad; donde Vargas Llosa ha sabido comprometerse y lucirse, es en el trámite de narrar los hechos que han llevado a dicho desenlace.

La fiesta del chivo es un rompecabezas periodístico ensamblado perfectamente mediante la prosa, a veces ficticia, a veces real, pero siempre insuperable. Truman Capote, con su genial
A sangre fría supo informarnos en forma detallada y precisa los hechos circundantes a un asesinato. Vargas Llosa fue más allá de la crónica, demostrando que a veces la literatura no sólo se lee, también se siente.


/