Críticas de lo poco leído...

CRÍTICA | LITERATURA | Guía del autoestopista galáctico

Pasted Graphic

Autor: Douglas Adams.
Editorial: Anagrama.
Páginas: 190.

6/10 - Buena

Delirio intergaláctico.


La ciencia ficción y la comedia son géneros literarios rara vez combinados. Guía del autoestopista galáctico es un libro sin dudas ingenioso y creativo, que apela a la ciencia ficción como una excusa para hacer humor. Al igual que en el espacio, en el marco propuesto por el libro no hay límites para la imaginación, y tampoco para el absurdo. Esta novela irreverente y original, si bien se disfruta de principio a fin, también se excede en su incansable intento de provocar la risa a través del disparate.

Douglas Adams da rienda suelta a su inventiva y explora los confines de la ficción sin reservas. Comienza no por construir un mundo, sino por destruirlo, lo que le deja nada más y nada menos que el infinito a su alrededor para elaborar su descabellada trama. No existe poder de especulación sobre la faz de la tierra que siquiera se aproxime al desarrollo de los hechos, porque Guía del autoestopista galáctico es completamente impredecible, con sus virtudes y sus defectos. Hay detalles asombrosos y pasajes desopilantes, aunque también hay un abuso notorio de su estilo trasgresor. Por momentos, la novela empalaga de tanto que insiste con su premisa delirante, resaltando la irrealidad del relato y generando que el lector tome cierta distancia de sus personajes. El surrealismo empujado al extremo a veces va en detrimento de la seducción literaria, porque suele levantar barreras entre el lector y la historia, impidiendo una conexión del todo gratificante. Es difícil involucrarse con esta obra, porque tanto barroquismo humorístico termina desdibujando a los protagonistas, reduciéndolos a personajes artificiales.

Guía del autoestopista galáctico es sin dudas única, original y entretenida, aunque para mi gusto dista de ser considerada una joya del género. Es una lectura pasatista con destellos de genialidad y brillantez. Divertida, pero no fascinante.



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